La quinta frase:"Tengo sed"(Juan 19:28)

En el Evangelio de Juan, el Salvador declaró:"Si alguno tiene sed, venga a mí y beba... El que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás"(Juan 4:14, 7:37). En este mismo Evangelio, y en ningún otro, leemos esta expresión:"Tengo sed".

La fuente de agua viva, vista solo en esta frase, revela su sufrimiento físico. Su lengua se pegó al paladar y su sed fue saciada. ¡Qué horror!

Era una sed auténtica y humana por el Hijo del Hombre sufriente, colgado durante horas en la cruz. Compartió nuestra humanidad en todo, excepto en el pecado. Sufrió y se cansó, tuvo hambre y sed.

Por un lado, cumplió la última profecía antes de su muerte:

"Y cuando tuve sed, me dieron a beber vinagre"(Salmo 69:21).

Pero, por otro lado, vemos su corazón sediento de salvación humana.

¿Sigues posponiendo tu arrepentimiento, querido amigo? Hay un lugar para ti ahora, pero el mañana no está garantizado. ¿Quieres saciarte en Cristo hoy, o lo pospones, quizás tu corazón se endurezca o mueras y vayas a una miserable eternidad de sed eterna?

La Sexta Frase: El Ancla de la Seguridad"Consumado es" (Juan 19:30)

Una declaración breve, clara e inequívoca pronunciada por Cristo después de completar la obra de redención y pagar el precio completo y suficiente.

Nuestro Señor completó el camino de la humildad y una vida de sufrimiento, y aquí lo vemos, mediante la fe, habiendo completado nuestra salvación, para que tengamos seguridad duradera.

Lo asombroso es que esta expresión consiste en una sola palabra en todos los idiomas de la época. Ya sea que nuestro bendito Señor dijera "mushlam" en arameo, "nishlam" en hebreo o "titelestai" en griego, siempre sería una sola palabra. Lo que es aún más asombroso es que no es solo una palabra; es un ancla de seguridad, lanzada al puerto del perdón y ofrecida libremente a todo ser humano.

Cristo completó nuestra salvación a través del sufrimiento, pero aún espera que tú, que estás lejos de Él, vengas a Él y le entregues tu corazón, creyendo en Él y confiando en su expiación por ti.

Por el Hermano /Makram Mashreqi